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Der Wiedergefunden

sábado, 14 de noviembre de 2009

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When the Moon has not yet risen,
and the day becomes the night,
You will be given the message
by an acquaintance of mine.

She's not nice, neither caring,
but she'll be righteous and kind.
And when she shelters you in her dressing
you can shout, she doesn't mind.

[A tiny cranny breaks the skyline. The Moon is coming. She is coming, too. I look at your lovely, peaceful face. I wonder if you know that tonight we will be meeting again at last. ]

Many years I have waited
but your heart's still next to mine.
When the Moon has not yet risen
I will have you by my side.

La flor en el río

miércoles, 11 de noviembre de 2009

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Los ojos de la niña se mantuvieron fijos en el horizonte, donde el sol, moribundo, siseaba enrojecido ahogándose en el lejano mar.

Me acerqué a ella, vadeando entre las rocas afiladas y musgosas. El agua helada me devolvió a la realidad de la que su piel de porcelana me había arrancado.

La llamé, pero no respondió. La increpé, mas fui ignorado.

Cuando finalmente la alcancé nos sentamos en la orilla y jugamos un rato, pero ella parecía carecer de todo interés. Sintiéndome cada vez más azorado por haberla convencido para venir a este paraje agreste, alejado de las marmóreas columnas de Numalia, la acaricié y, finalmente, apartando la vergüenza que su pasividad me provocaba, la besé por vez primera.

Fue un beso frío, desapasionado. Me aparté ruborizado, pensando que quizá me había equivocado al juzgarla. ¡Era tan hermosa! La sangre en sus ebúrneas mejillas le confería un aspecto preternatural.

La muerte le había arrancado toda sensibilidad.

Mientras estabas caliente

sábado, 7 de noviembre de 2009

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Pasando mis manos sobre ella, dejé que se impregnaran del aroma de la vida, del apetecible calor que aún emanaba.

La acaricié suavemente, aunque sabía que ella no podía sentirlo.

Le susurré palabras de amor, aunque ella no podía escucharlas.

Recorrí con mis labios su contorno antes de que se enfriara, dejándolos empapados de rojo. Mojados y resbaladizos.

Y así volqué mis sentidos en ella y la tomé mientras aún estaba caliente. Hasta el final. Sin prisa. Sin arrepentimientos.

Sólo cuando acabé con ella contemplé con lánguida tristeza, desvanecido ya el tibio placer de los deseos satisfechos, sus despojos frente a mi.

Me encantan las tostadas durante el desayuno.

Murmullos lunares

jueves, 24 de mayo de 2007

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Temblando
entre las nubes sempiternas
la Luna susurra

Acércate a mi piel

miércoles, 16 de mayo de 2007

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Acércate a mi piel
con la caricia nívea
de las plumas;
derriba mi inocencia
y mi deseo;
que no quepa nada
entre tus labios
y los míos,
tan sólo
la lúbrica dulzura
del desnudo.

Me gustan tus pensamientos, Eva Víbora.

Medianoche

viernes, 4 de mayo de 2007

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La flor más delicada, parte I de IV

jueves, 3 de mayo de 2007

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La carne de la más delicada flor entre mis labios se quebró y el jugo de su alma se escurrió por mi barbilla.

Hacía días que te espiaba furtivo, un juego dulce y efímero que transcurría ajeno a las mentes de la multitud que nos rodeaba todas las mañanas. Hacía tiempo que en mi imaginación, tu tallo inmaduro me apretaba la pelvis y mojaba mis muslos.

La primera palabra fue un sonido, ligero, carente de significado. Lo único importante era que me habías hablado, que gesticulabas en mi dirección, rozando sensualmente tu exquisito antebrazo con un dedo juguetón. Sentí que me latía fuerte el pecho y que me costaba respirar. Un súbito ardor hizo presa en mi entrepierna y sentí algo trepar por mi ingle.

Alguien detrás de mí miró su reloj y te contestó algo ininteligible. Desviando levemente la mirada, la enfocaste de pleno en mis ojos y, casi violentamente, te giraste en redondo y saliste avergonzada a la calle. Las puertas se cerraron detrás de ti y la distancia se interpuso entre nosotros, mientras mi mirada quedaba prendada en el largo cabello que resbalaba por tu espalda.

Cuando desapareciste en la lejanía sentí que mis ojos tiraban hacia fuera hasta doler insoportablemente, resistiéndose a la idea de perderte hasta mañana. Una gota de algo salado se acomodó insolentemente en la comisura de mis labios. Alcé la mano para secarla y la descubrí mojada de algo rojo y caliente.

Aflojé los dientes, sequé mis labios empapados y me preparé para pasar otro largo día sin ti.

Navegando por el Lago de Lágrimas

martes, 17 de abril de 2007

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Desde el risco grité tu nombre tres veces.
Desde la montaña canté mi pena por tu partida.
No habrá dolor que me conmueva.
No habrá mano que me empuje fuera de mi propia sima, única y particular.

Aquí permanezco.
Llamándote otra vez.
Pero mi corazón está lleno de temor.
Como una llama eterna
nuestro Amor perdurará
mientras navegamos por el Lago de Lágrimas.

lunes, 19 de marzo de 2007

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- Os deseo dulces sueños, mi caballero.

- Que los tengáis vos, mi princesa de oro en los cabellos - replicó él -. Y que las brumas del sueño os alcen tan suavemente a los brazos de Morfeo que no notéis cuándo vuestro cuerpo mortal ha quedado atrás, cual memoria evanescente en el perdido mar de deseos y recuerdo por el que navegaréis.

Allí os esperaré.

miércoles, 14 de marzo de 2007

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Por mucho que me pese he de partir.

Dadme vuestra bendición, mi Oscura Majestad.

Cuando lo hagáis os lo agradeceré y aún sufriéndolo como sufre el viento que abandona el seguro refugio de las copas de los árboles para enfrentarse a un mundo de vacío y rugiente soledad. Diré adiós al fuego helado de vuestros ojos, veneno del que mi corazón herido depende, venablos que torturan mi alma quejumbrosa, dulzura que me abandona al despertar.


Hasta pronto, pues.

Que el agua sea dulce en vuestros labios y la brisa ligera en vuestro cabello.

¿Qué son las tierras de la Luna?

lunes, 12 de marzo de 2007

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Un lugar de delirio y rimbombancia.
Un lugar en la Luna.
Un lugar de oscuridad aterciopelada.
Un lugar dentro de mi. Eso va a ser.
Un lugar donde los delirios y la poesía se escondan del olvido.