El intercambio.

domingo 26 de septiembre de 2010

Ha llegado el momento del intercambio. Me dirijo al santuario a comerciar una parte de mi mismo por simple aire, a dejar algo que es producto de mi esfuerzo y que sin embargo me causará un gran alivio abandonar a su suerte; a dejar un vacío dentro de mi que, lejos de inquietarme, me proporcionará más paz. 


Me voy a cagar.

Der Wiedergefunden

sábado 14 de noviembre de 2009

When the Moon has not yet risen,
and the day becomes the night,
You will be given the message
by an acquaintance of mine.

She's not nice, neither caring,
but she'll be righteous and kind.
And when she shelters you in her dressing
you can shout, she doesn't mind.

[A tiny cranny breaks the skyline. The Moon is coming. She is coming, too. I look at your lovely, peaceful face. I wonder if you know that tonight we will be meeting again at last. ]

Many years I have waited
but your heart's still next to mine.
When the Moon has not yet risen
I will have you by my side.

La flor en el río

miércoles 11 de noviembre de 2009

Los ojos de la niña se mantuvieron fijos en el horizonte, donde el sol, moribundo, siseaba enrojecido ahogándose en el lejano mar.

Me acerqué a ella, vadeando entre las rocas afiladas y musgosas. El agua helada me devolvió a la realidad de la que su piel de porcelana me había arrancado.

La llamé, pero no respondió. La increpé, mas fui ignorado.

Cuando finalmente la alcancé nos sentamos en la orilla y jugamos un rato, pero ella parecía carecer de todo interés. Sintiéndome cada vez más azorado por haberla convencido para venir a este paraje agreste, alejado de las marmóreas columnas de Numalia, la acaricié y, finalmente, apartando la vergüenza que su pasividad me provocaba, la besé por vez primera.

Fue un beso frío, desapasionado. Me aparté ruborizado, pensando que quizá me había equivocado al juzgarla. ¡Era tan hermosa! La sangre en sus ebúrneas mejillas le confería un aspecto preternatural.

La muerte le había arrancado toda sensibilidad.

Mientras estabas caliente

sábado 7 de noviembre de 2009

Pasando mis manos sobre ella, dejé que se impregnaran del aroma de la vida, del apetecible calor que aún emanaba.

La acaricié suavemente, aunque sabía que ella no podía sentirlo.

Le susurré palabras de amor, aunque ella no podía escucharlas.

Recorrí con mis labios su contorno antes de que se enfriara, dejándolos empapados de rojo. Mojados y resbaladizos.

Y así volqué mis sentidos en ella y la tomé mientras aún estaba caliente. Hasta el final. Sin prisa. Sin arrepentimientos.

Sólo cuando acabé con ella contemplé con lánguida tristeza, desvanecido ya el tibio placer de los deseos satisfechos, sus despojos frente a mi.

Me encantan las tostadas durante el desayuno.

martes 23 de octubre de 2007

En astronomía, un claro es la luz solar que un astro refleja sobre otro, y que disipa las tinieblas de la noche en este último. El claro de luna es, por lo tanto, la iluminación nocturna de la Tierra por la luz solar reflejada en la Luna.

http://es.wikipedia.org/wiki/Claro_de_Luna_(Astronom%C3%ADa)

¿Quiere decir esto que la misión de alguien que se llame "Claros de Luna" debería ser reflejar la luz (lo bueno, lo positivo, lo alegre) hacia la tierra (el resto del mundo) en la medida que pueda?

Parece una misión interesante.

Las gotas en tu faz

domingo 5 de agosto de 2007

Hoy he descubierto que me gusta orientar la tobera del secamanos del WC de mi trabajo hacia la cara y secarme las manos así. Las gotitas frías caen en la cara mezcladas con la corriente de aire caliente y provocan una sensación deliciosamente simple y escalofriante.

Disfrutar de los pequeños placeres.; mala asignatura para tenerla pendiente.

Algo habrá que hacer...

La flor más delicada, parte IV de IV

jueves 2 de agosto de 2007

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(Continuación de La flor más delicada, parte III)

No puedo esperar más, no puedo contener más el fervor primario que se agita en mi interior, ni engañarle con falsas promesas que suenan vacías mientras las pronuncio en mi mente. Quiero hacerte mía, como nadie lo ha hecho jamás. Apartando los restos de ropa me uno a ti y poso mis labios en tu delicado cuello de cisne.Te agitas gimiendo levemente, tan extasiada que apenas puedes emitir sonido alguno. Mordisqueo tu cuello y, dejándome llevar por el delirio, clavo mis dientes en él.

Te bebo. Te bebo. Te bebo. ¿Por qué no te mueves?

¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?

La carne de la más delicada flor entre mis labios se quebró y el jugo de su alma se escurrió por mi barbilla.